De la publicidad y otros demonios...
Acabo de ver un comercial en donde una chica re-perfecta, sale bailando, barriendo, haciendo ejercicio, cocinando, de compras, cuidando a los hijos, de cita romántica... y siempre está perfecta para la ocasión, además de tener un cuerpazo, siempre tiene la pinta ideal, el cabello sin frizz y los accesorios correctos... blah!
Imposible!!! por lo menos para mí es imposible, no puede ser que alguien pueda vivir entre tanta perfección (obvio es publicidad) pero me pone a pensar. Mi día empieza a las 5:15am, me levanto amortiguada el brazo porque cada madrugada Baby se levanta a pedir teta... me safo cuidadosamente de él, recojo la toalla de baño y dejo agua en la tetera para hacer café luego; me baño, me cambio, me maquillo, mi esposo se levanta y alaba mi hermosura vespertina (ja) mientras me peino, Baby se despierta y vuelve a pedir tetica... así que debo medio desvestirme y hecharme en la cama para estar cómodos... Empiezo a hacer el arroz, y a cocinar lo demás, y como ahora bañamos a Baby temprano, mientras mi esposo entra a la ducha con Baby, alisto su ropita. Lo cambio, le doy fruta o cereal y llega mi madre que lo cuida toda la mañana; hago el desayuno o mi esposo lo hace, me lavo los dientes rápidamente y salgo corriendo al trabajo (casi siempre llego tarde, especialmente cuando Baby no quiere soltarme).
Son 5 horas en la oficina, así que a las 12 salgo corriendo, en moto, en mototaxi o me recoge mi esposo; llego a casa a saludar a mi baby y termino el almuerzo; comemos entre afanes porque Mateo es un loquillo que no se queda quieto en su sillita, alisto su tetero, su colada, su fruta, mientras esposo cambia a Baby y salimos nuevamente corriendo... la casa queda hecha un desastre, llena de juguetes, platos sucios, y comida en el piso...
Ya a esta hora, tengo el maquillaje deshecho, así que cuando alcanzo al medio día, me retoco, de lo contrario no me importa; hay cosas que no me importan desde que tengo a Baby, así que uso zapatos cómodos (bajos) para poder cargarlo y correr detrás de él, no llevo muchas cosas en el bolso, porque las toallitas y juguetes son más importantes... y llevo blusas cómodas (anchas) para poder darle tetica a Baby cuando él quiera. Así que el desorden en la casa es otra de las cosas que no me importa...
Llego en la noche a casa, después de recoger a Mateo y hacer alguna compra o visita al parque, nos encontramos con esposo y empiezo a arreglar todo el desastre... barrer, lavar, trapear.
Caliento comida (o la pido a domicilio) y trato de dormir a Baby.
A todas estas... en qué momento puedo pensar en lucir perfecta? en ser la ama de casa consagrada que mantiene todo reluciente y brillante? o en ser la amante voraz para mi esposo... apenas puedo pensar en mí, en cuidarme, en arreglarme... así que me parece que esta publicidad es una falsedad... o por lo menos una liviandad, porque la vida para las mamás que trabajamos no es así.. ya otro día hablaré del cuerpo perfecto que usan en la tv, que además me parece una desfachatez frente a la dura realidad.
Me he desahogado, muchas gracias.