No es justo querer tanto...
sentir tantas ganas y...
quedarse en eso, en ganas.
No es justo dejar las cosas así,
cuando existen miradas que comprueban lo que nos pasa.
Cuando somos cómplices de tantos deseos,
y cuando sabemos que podría ser fácil.
No es justo abrir el corazón y palabrear sentimientos de esta manera,
tan muda, tan lejana... tan engañadora.
Si estuviéramos frente a frente sería igual?
Me lo volverías a decir igual?
Si estuviéramos frente a frente, te robaría un beso,
y todo empezaría a ser justo.
Cuando dejes de quedarte en palabras.
