- ¿Qué sientes por mí? -
preguntaste entre curioso y soberbio...
- ...Solo sé que cuando te veo, mi corazón late más rápido...-
esa fue mi respuesta.
Y sí,
esa noche mi corazón sufrió una intempestiva y excitante sobrecarga de latidos...
con cada beso, abrazo y baile que compartimos.
Pero ya, todo se queda ahí, en una noche, esa noche. No necesito más... o talvés sí, algún día...
Y sé que ese día, tampoco te sabrás negar...
por más mujersitas que te rodeen, por más chiquillas que te deseen...
me preferirás a mí, lo sé,
no te lo puedes negar.